COOPERATIVA LAVALAN

UBICACIÓN: Gral. Conesa 1727 – Piñeyro – Avellaneda – Buenos Aires.

PRODUCCIÓN: Lavado (180 tn. / mes) y peinado de lanas (20 tn. /mes) – Enfardelado de lanas. (120 tn. / mes)

SECCIONES: Lavadero, 9 trabajadores – Peinaduría, 8 trabajadores – Prensa, 5 trabajadores – Mantenimiento, 1 trabajador – Administración, 1 trabajador. Total: 24 trabajadores.

HISTORIA:

La empresa fue fundada en 1938 por Roberto Fanton. En ese entonces la fábrica ocupaba la cuarta parte de los ¾ de manzana y 3 pisos que ocupa hoy. En el año 1988 llegaron a trabajar 75 obreros. Los beneficios para los trabajadores eran: premio a la producción, que equivalía a duplicar el salario mensual; horas extras al 100%; 2 mudas de ropa y 1 par de zapatos por año; y en los ’80 ajuste por inflación de acuerdo al costo de vida.

En el comienzo de la década del ’90 y con el inicio de la convertibilidad, muchos de los beneficios laborales fueron suprimidos. Los nuevos convenios colectivos de trabajo ponían en situaciones inferiores a los trabajadores que recién empezaban a trabajar con respecto a los de mayor antigüedad.

Hacia fines de 1995 la empresa comienza a deber aguinaldos y vacaciones a los trabajadores en relación de dependencia. El cese de pago también afecta a los salarios de los trabajadores en relación de dependencia y de los que estaban «en negro».

Durante 1998 y 1999 se hacen varias audiencias ante el Ministerio de Trabajo representados por el «Sindicato de las Barracas de Lanas, Cueros, Cerdas, Pinceles, Lavaderos de Lanas y Peinadurías» para encontrar una solución al ajuste laboral. La empresa se compromete a pagar lo que debía, pero luego no cumple.

En noviembre de 2000 la empresa niega tener deudas hacia los operarios.

2001:

La composición societaria del Lavadero de Lanas El Triunfo estaba integrada por: el hijo del fundador: Juan Carlos Fanton, un testaferro, figuraba como presidente y los clientes que traían lana a lavar Bawex S.A.; Fowler S.A., este último es presidente real del Lavadero; en las oficinas trabajaban: 1 director general, 4 administrativos, 2 supervisores de planta y 1 asesor.

Temas Importantes: en los Remitos de Fowler S. A. Figura como dirección Conesa 1727 y en algunas actuaciones notariales aparece como presidente del directorio, además Fanton hijo es usado para firmar las decisiones que tomaba Carlos Fowler.

En marzo la empresa hace un pedido de conciliación obligatoria.

En septiembre la empresa ofrece un proyecto laboral en el cual una cooperativa de trabajo se haría cargo de la producción del lavadero. La composición de la cooperativa la definiría la empresa, quedando desafectados los trabajadores que estaban al frente del conflicto: Gregorio «Goyo» López, Juan Carlos Ledesma, Juan Domingo Rapien, Darío Pereyra, Víctor Cherey, Eduardo Ibarra, Alberto «Beto» Palmerini.

Unos cuantos compañeros ven por la televisión a un abogado de la Pastoral Social que ayudaba a los trabajadores en conflicto, Goyo lo conocía de la capilla María Madre de la Iglesia de Villa Corina. Concretan una reunión con el abogado de varias cooperativas: el Dr. Luis Caro. En este momento comienza la estrategia para recuperar la fábrica.

La respuesta de los trabajadores al proyecto de la empresa sobre una cooperativa trucha es pedir un alquiler de las maquinarias y el edificio. La empresa se niega.

El 21 de septiembre la parte empresaria manifiesta: «…que en 60 días se compromete a reunirse con la parte sindical y trabajadora a fin de determinar la modalidad y cronograma de pagos de la deuda atrasada…»

El 31 de octubre la empresa despide a 6 trabajadores argumentando «falta de trabajo». Al día siguiente los llaman para trabajar en negro. El aviso verbal lo hacia un cliente que era dueño real del Lavadero: Fowler y luego el telegrama lo enviaba Juan Carlos Fanton.

En noviembre suspenden a una parte de los obreros y comienza un vaciamiento que consiste en llevarse la lana de los depósitos del lavadero.

El 28 de noviembre son despedidos 3 obreros. Al día siguiente los llaman para trabajar en negro.

El 1° de diciembre comienza una huelga en reclamo de salarios adeudados, aguinaldos, vacaciones y para evitar el vaciamiento.

El 19 de diciembre echan a 14 trabajadores de los 25 que están manteniendo la huelga, ya que también participaban los que habían sido despedidos anteriormente y estaban trabajando en negro.

El 26 de Diciembre la empresa se presenta en concurso preventivo.

2002:

El 4 de Enero se constituye la Cooperativa de Trabajo Lavalan Limitada, compuesta de la siguiente manera: Presidente: Gregorio «Goyo» López; Secretario: Juan Carlos Ledesma; Tesorero: Juan Rapien.

La cooperativa comienza a trabajar. El cliente de la cooperativa es el Lavadero.

La empresa repite el vicio de no pagar: esta vez le empieza a deber dinero a la cooperativa.

El Sindicato les quita el apoyo y mantiene reuniones con la patronal.

En Mayo los trabajadores van a ver al intendente de Avellaneda (Oscar Laborde) y a los concejales para que sancionen una ordenanza de expropiación, como ocurrió con la Cooperativa de Trabajo Unión y Fuerza Limitada. Los funcionarios se niegan y solamente sancionan una Resolución de apoyo al conflicto bajo el número 904.

En Abril los pocos que quedaban trabajando en la oficina se retiran de la planta sin mediar ninguna explicación. Se organizan las guardias en tres turnos de 8 horas a partir de las 06:00 horas.

Comienzan las conversaciones con los diputados y senadores de la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires sobre el proyecto de ley de expropiación.

El 11 de Junio el proyecto lo presenta el Diputado Alvarez de Olivera bajo el expediente N° D-1068/02-03. En el artículo 1° del proyecto de ley se declara «de utilidad pública y sujeto a expropiación» los inmuebles, maquinarias e instalaciones que «conforme al inventario forma parte integrante de la presente». En el inventario figura la lana que estaba en los depósitos.

Santiago Maldonado (22 años de antigüedad) hace una declaración testimonial ante un oficial de la Seccional Segunda de Avellaneda en la cual manifiesta que es trabajador del Lavadero, que se halla en huelga junto con sus compañeros por falta de pago y en custodia de los bienes, que la huelga se hace en forma pacífica, que el personal jerárquico puede entrar o salir a su gusto y que no se ha ejercido violencia contra alguna persona o cosa.

El sindicato, en la figura de su Secretario Adjunto, Sr. Héctor Francisco De León dice que esta actitud es de «cubanos», amenaza con denunciar penalmente al Dr. Luis Caro y que «solamente iban a lavar calzoncillos».

El 13 de Junio la Cámara de Diputados aprueba el proyecto de ley y el expediente pasa a la Cámara de Senadores. Dos días después que fue presentado.

El 14 de Junio se presenta Fowler con una escribana para reclamar la lana que tenía en los depósitos. Los trabajadores le transmiten que Fowler no es ajeno al conflicto.

Domingo 16 de junio, día del padre: el Lavadero contrata una empresa de seguridad para custodiar la planta. Los custodios ponen candados en los 5 portones de acceso. Prohíben el acceso a los trabajadores que tenían que hacer el cambio de guardia y dejan en libertad de irse a los que estaban dentro pero no podían volver a ingresar. Lo llaman al Dr. Caro y se organizan para distraer a los custodios y romper los candados. Acuerdan que la seguridad se puede quedar pero el control del acceso y egreso lo tienen los trabajadores. Ponen una carpa en la puerta. Reciben ayuda alimentaria de las fábricas recuperadas.

El 18 de Junio sale publicada en un diario local una nota firmada por Juan Carlos Fanton (h) en la cual se presenta como presidente del Lavadero y entre otras cosas dice: «…LA LEGISLATURA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, pretende expropiar ESTA EMPRESA… y regalarla o venderla a una supuesta COOPERATIVA DE TRABAJO conformada por PIQUETEROS de la Ciudad de Avellaneda….», «…Esperando no se violente la seguridad jurídica, no se realicen actos propios de un país como Cuba, espero que los Sres. Legisladores revean el proyecto de ley aprobado…»

El 27 de junio el proyecto se trata en la Cámara de Senadores, las parcelas donde está ubicado el inmueble no están precisas, se hacen las modificaciones, se aprueba el proyecto y debe volver a la Cámara de Diputados. Con la copia de la media sanción de Senadores se invita a la custodia a retirarse del establecimiento. El intento falla, pero ya se tiene el control de las oficinas.

El 4 de Julio un grupo de trabajadores elegidos en asamblea concurren a una audiencia en el Ministerio de Trabajo, a esta altura el Sindicato no los representaba más, manifiestan que los habían traicionado y que rechazan la oferta de la empresa que era arreglar por un porcentaje de la deuda. Se presenta un «compañero», desmintiendo todos los dichos, que los que habían empezado la reunión no representaban a los trabajadores y querían arreglar con la empresa.

El 9 de Julio en una asamblea con la presencia de 20 de los 25 trabajadores tratan el tema de la traición del «compañero» y otro que iba con el a todos lados y se pone a votación la propuesta de expulsión: 19 votos a favor de la expulsión y 1 abstención. A partir de entonces son 23 trabajadores. Ese hecho selló la unidad en el grupo de compañeros.

El 11 de Julio el proyecto se trata nuevamente en la Cámara de Diputados y es aprobado. Se sanciona lo que luego será la Ley Provincial N° 12.923.-

Con la copia de la sanción de las dos cámaras legislativas se invita nuevamente a la custodia privada a retirarse. Los trabajadores cambian las cerraduras de acceso a las oficinas, les comunican a los guardias que no podía ingresar el relevo y los dejan en libertad de irse. Con la ayuda del Dr. Caro se redacta una acta y los guardias se retiran.

El 15 de Julio CARLOS FOWLER presenta un escrito formulando una denuncia penal contra los trabajadores y se presenta como damnificado. Para dicha presentación toma como argumento la actuación notarial del día 14 de Junio de 2002. Dicho pedido es desestimado por el Juez Bravo ya que el le dejó la lana al Lavadero, por lo tanto debe accionar contra el Lavadero y no contra los trabajadores como lo estaba haciendo.

El 25 de Julio por resolución N° 973 del INAES es aprobado el Estatuto de la Cooperativa y le es otorgada la Matrícula Nacional N° 23.749.

El 9 de Agosto es promulgada la Ley Provincial N° 12.923.-

El juez Bravo, quien se había pronunciado a favor de los trabajadores, toma licencia. Este Juez es el que también actuó en el caso de Unión y Fuerza.

El 13 de Agosto en la Seccional Segunda de Avellaneda, Goyo acude a una citación y se le hace saber que se encuentra imputado del delito de extorsión y retención indebida.

El 22 de Agosto se presenta la Notaria María José Vinagre junto con Fowler padre e hijo.

El 27 de Agosto y sin que los trabajadores sospechen algo el Juez Javier Maffucci Moore había autorizado mediante una Orden de Allanamiento al Fiscal de la U.F.I. N° 10 para que proceda el día 2 o 3 o 4 de septiembre a secuestrar la lana lavada, peinada, sucia y desperdicios de la finca sita en Conesa 1727 de la Ciudad de Avellaneda. Este juez interpretó que la lana no estaba incluida en la expropiación y que Fowler era ajeno al conflicto del Lavadero.

La ley tenía un anexo en donde figuraba la lana que estaba dentro del inmueble. En el artículo 1° de la Ley se hace referencia a ese anexo que figura como: «…parte integrante de la presente…». El Juez dice que al no estar incluida tácitamente la lana debía dar lugar a la medida cautelar.

2 de Septiembre: una llamada anónima advierte que Fowler estaba contratando camiones para llevarse la lana. No le prestaron mucha atención al aviso.

Martes 3 de Septiembre de 2002:

Eran las 05:30. Se encontraban de guardia Darío y Víctor. A las 06:00 tenía que llegar el relevo y Víctor ya estaba listo para irse a hacer una changa. De repente ven destellos de luces y ruidos de motores. Bromearon con que la policía venía a atacarlos, hasta que escucharon la manera en que alguien tocaba el timbre.

Víctor se acercó hasta la puerta y por la mirilla un policía alumbraba con una linterna un papel y decía que tenía una orden de allanamiento y secuestro de la mercadería. Le explicó que la fábrica había sido expropiada y se fue a buscar una copia de la Ley.

Mientras 200 policías rodeaban la Planta (tiene salida a dos calles), Víctor se fue hasta la entrada que da a la otra calle y para avisarle a un compañero que vive a media cuadra. Cuando abrió el portón vio cómo lo apuntaban unos francotiradores y entró de nuevo, trabó el portón y se dirigió hacia la balanza. Los policías ya tenían el control de la calle interna. Pensó escabullirse entre la lana y hacer algo pero se acordó de su compañero de guardia. «¡Arriba las manos! ¡Tírese al suelo!». Víctor levantó las manos y explicó: «¡Soy un obrero!». Recibió dos garrotazos. Lo llevaron al Hospital Fiorito. En la guardia le preguntaron que le pasó, uno de los agentes que lo acompañaba dijo: «se cayó». Víctor quiso dejar en claro: «que conste que hubo un allanamiento en una fábrica donde yo estaba de guardia y los policías me pegaron». Le dieron 3 puntos en una herida y en la otra 5. Volvió al lugar del conflicto con vendas en la cabeza.

Los camioneros que fueron contratados para trasladar la lana eran desconocidos que no pertenecían al gremio barraquero, pero lo que indignó a los trabajadores fue que los que ayudarán a cargarlos eran trabajadores del gremio, muchachos que conocían de hace tiempo.

Juan Rapien vive a ½ cuadra del Lavadero y tiene el récord de horas trabajadas: 36 hs. seguidas. Le comunicaron, tomó el teléfono y llamó al Dr. Caro para informarlo. Liliana, la señora del Dr., llamó a los medios y a los trabajadores de otras fábricas recuperadas.

El Dr. Caro se hizo presente a las 06:00 de la mañana e inmediatamente fue a hablar con el Oficial a cargo del Operativo.

Mientras llegaban delegaciones de las fábricas de la zona, Goyo y el Dr. Caro encararon para el Juzgado para hablar con el Fiscal de la causa Carlos Hassan y con el Fiscal General. Tardaban en atenderlos. Luego de un largo rato de espera comenzaría una reunión que duraría tres horas. El Dr. Caro presenta un escrito pidiendo que el fiscal suspenda la medida cautelar por existir una ley de expropiación, ley que un funcionario judicial no puede desconocer. Luego de un rato de discusión el Fiscal propone que la lana sea trasladada a un galpón neutral con una guardia compuesta por la empresa Fowler S. A., un representante de la Pastoral Social de Avellaneda y la Municipalidad de Avellaneda pero la decisión debía ser tomada en ese momento. Goyo y el Dr. Caro le dicen que no pueden decidir nada sin antes preguntarle a los demás trabajadores. El Fiscal hace responsable a Goyo y al Dr. Caro de los trabajadores heridos y de lo que pueda pasar en el lugar. El Dr. Caro le informa que también va a haber policías heridos. Goyo le aclara que los que queden vivos lo van a ir a buscar.

Los primeros en llegar fueron: Cooperativa Vieytes, que sacudieron al barrio con sus bombos y redoblantes; Cooperativa San Carlos; Cooperativa Unión y Fuerza y los familiares de los trabajadores de Lavalan. Todos juntos avanzaban contra la policía que estaba apostada sobre la calle Conesa. El grito de guerra era: «¡QUEREMOS TRABAJAR!».

Luego de un rato de forcejeos y empujones comenzaba la discusión con los agentes policiales: «¡el art. 14 bis nos otorga el derecho de trabajar!» «¡no somos ladrones, somos trabajadores!» «¡dejen trabajar a nuestros maridos!». Sobre la calle Humaitá ya ardían las primeras gomas frente al otro cordón policial.

Luego llegaron: la cooperativa Los Constituyentes; la «Interbarrial de Avellaneda», una organización de desocupados que respondía al PO, su presencia en el lugar le sería cuestionada por la dirección del Partido; las asambleas de Gerli, Piñeyro, Avellaneda Centro y Lanús; los partidos políticos de izquierda y algún que otro funcionario.

Más tarde se hicieron presentes: los vecinos del barrio; las fábricas: MVH; CANE; Impa; Cristal Avellaneda ex-Cristalux; Chilavert; El Aguante, ex-panificación 5; La Nueva Esperanza, ex-Grisinópoli; Brukman.

«¡LAVALAN / DE LOS TRABAJADORES / AL QUE NO LE GUSTA / SE JODE, SE JODE!» — «¡LA LANA ES / DE LOS TRABAJADORES / AL QUE NO LE GUSTA / SE JODE, SE JODE!» — «¡LA LANA NO SE VA / LA LANA NO SE VA!» eran las consignas se repetirían toda la tarde. De a ratos interviene la montada que hace retroceder a los trabajadores.

Los que llegaron en camioneta o auto los usaban para transportar las gomas para seguir manteniendo el fuego frente a los dos cordones policiales. Cada vez había que ir a buscarlas más lejos.

Pasado el mediodía la presión sobre el cordón policial que estaba en la calle Conesa era menos intensa, pero los bombos, los redoblantes y las gomas quemadas seguían sin interrupción.

Alrededor de las 14:00 vuelven del juzgado Goyo y el Dr. Caro quienes comentan la propuesta del Fiscal. Los trabajadores de Lavalan y el Dr. Caro pasan el cordón policial y se disponen a hacer una Asamblea para tratar la propuesta del Fiscal. Deciden que la lana no se va.

UNO POR UNO, SE SIENTAN FRENTE AL PORTÓN QUE ESTÁ SOBRE LA CALLE CONESA: «¡QUE NOS PASEN POR ARRIBA!», mientras, se da el aviso a los que estaban haciendo el aguante, en la voz del Dr. Caro: «COMPAÑEROS: LOS TRABAJADORES HAN DECIDIDO NO DEJAR QUE SE RETIRE LA LANA. TENEMOS QUE HACER LO IMPOSIBLE PARA QUE NO SE LA LLEVEN». Se prepara todo lo que sea necesario para que los camiones no se puedan trasladar: miguelitos; y en caso de que lo logren, que la lana no sea para nadie más que para la cooperativa: cócteles. El porvenir de 23 familias está en juego: las gomas arden más que nunca y los bombos hacen pensar que el barrio está latiendo .

Caía la tarde y es detenido Severo Orellana.

Un grupo de trabajadores le piden a los camioneros que digan al jefe de operativo que no se pueden retirar en esas condiciones, ya que los camiones podrían sufrir daños. Los camioneros que habían sido engañados se convencen y le dicen al jefe de operativo (quien era el que los había contratado) que le descargue toda la lana.

Anochecía y aún faltaba cubrir detalle: quién sería el garante de la lana. Lo llamaron al Intendente de Avellaneda y aceptó, temió que cuando se presentara los trabajadores lo abuchearan pero los trabajadores le dijeron que lo aplaudirían, y lo hicieron demostrando lo nobles que son.

Con la garantía del Intendente, el Fiscal Carlos Hassan autorizó que descarguen la lana.

«¡LAVALAN / DE LOS TRABAJADORES / AL QUE NO LE GUSTA / SE JODE, SE JODE!» «¡LA LANA ES / DE LOS TRABAJADORES / AL QUE NO LE GUSTA / SE JODE, SE JODE!» «¡LA LANA NO SE FUE / LA LANA NO SE FUE!» «¡UNIDAD / DE LOS TRABAJADORES / AL QUE NO LE GUSTA / SE JODE, SE JODE!»

Una comisión de trabajadores y el abogado de la cooperativa van a la Seccional Segunda de Avellaneda a ver como estaba Severo. El comisario les transmite que dormirá en una oficina y que al siguiente día lo largan.

Las consignas retumbaban en la cuadra de Conesa 1700, los que gritaban y saltaban estaban cansados. Cansados pero contentos. El triunfo de los trabajadores de Lavalan fue un triunfo de todos.

Durante el día ya se comenzaron gestiones con los diputados y senadores provinciales a fin de realizar una modificación de la ley y que en el artículo 1° aparezca específicamente la materia prima.

El 4 de Septiembre se presentan dos proyectos de ley de modificación de la Ley 12.923, uno en la Cámara de Diputados y otro en la Cámara de Senadores. En Diputados el proyecto de modificación está firmado por el Diputado Alvarez de Olivera. En Senadores el proyecto está firmado por los Senadores: Susana Moledo, Carlos Alberto Perez Gresia, Marcelo Di Pietro, Eduardo Sigal y Juan Carlos Plana.

Para el jueves 5 de Septiembre se organiza una movilización de todas las fábricas recuperadas, familiares de los trabajadores y organizaciones que brindan el apoyo al conflicto. Mientras comienza la manifestación, todos los trabajadores con sus familias, delegaciones de otras fábricas y el abogado de la cooperativa entran a la legislatura y van hablando uno por uno a los legisladores. Ese día no hay sesión.

El jueves 12 de Septiembre no hay sesión.

El 19 de Septiembre el proyecto E-249/02-03 del Senado se vota sobre tablas. Pasa a la Cámara de Diputados. Inmediatamente la manifestación que estaba sobre la calle 51 pasa a la calle 53. La Sesión de Diputados había entrado en un cuarto intermedio, luego de un rato de discusión con algunos legisladores se levanta la sesión y no se trata el proyecto.

Un llamado desde la intendencia advierte que los directores de los hospitales Fiorito de Avellaneda y Eva Perón de Lanús han recibido la orden de liberar camas.

Para el 23 Septiembre se organiza una movilización al juzgado. En reunión con el Fiscal Hassan, se presenta la media sanción votada el 19 de Septiembre pero se sabe que el proyecto no se vota en Diputados.

Ante la molestia de Hassan porque había trascendido una medida que se supone es confidencial, les muestra una nueva orden de allanamiento que ordenaba un procedimiento judicial de secuestro de la mercadería para el 23 o 24 o 25 de septiembre y se preparaba un fuerte operativo. La medida incluye los siguientes puntos: la detención de todos los trabajadores de la fábrica, la fuerza que actuará será Prefectura, los efectivos no serán menos de 500, los camiones para transportar la lana serán del ejército, los hospitales Fiorito de Avellaneda y Eva Perón de Lanús deberán liberar camas. Hassan quiere convencerlos que era una locura intentar resistir el secuestro de la mercadería, que los hospitales habían reservado camas para los trabajadores que resulten heridos… -«vaya buscando camas para los efectivos también»- lo interrumpió el Dr. Caro.

«Fowler tiene una propuesta». Hassan la comenta: un pago de $10.000 a cuenta de salarios adeudados; toda la lana sin procesar se lavaba, peinaba y enfardelaba en la fábrica; los lotes se pagarán por adelantado y Fowler se compromete a dejar sin efecto las actuaciones judiciales previstas para el día 24. Es un acuerdo de más de $200.000. Los trabajadores se levantan de la reunión y se van a la fábrica para discutir la propuesta en Asamblea.

Dos factores influirán en la decisión que tomará la Asamblea: 1°) El acuerdo implicaba comenzar a trabajar. 2°) Otros clientes estaban esperando que se solucione el conflicto.

La decisión de la Asamblea fue llegar a un acuerdo.

El 25 de Septiembre de 2002: La cooperativa comienza a trabajar y emite la primer factura. Una sonrisa de oreja a oreja identificaba a los trabajadores.

El Derecho de Trabajar, consagrado en el artículo 14 bis de la CN, se vió plasmado en la realidad con la lucha de los trabajadores de Lavalan. Estos les rinden vivas y gracias a todos los que le hicieron honor a una palabra que empieza a cobrar un sentido infinito: «compañeros».

29 de Noviembre de 2003:

Por la madrugada Daniel Retamozo nos abandonó físicamente. Lo despedimos con la certeza de que nos volveremos a ver y que, hasta entonces, su estrella nos guiará y cuidará.

Situación actual:

La cooperativa cuenta con clientes que se encuentran entre los primeros exportadores de lana según el ranking de la Federación Lanera Argentina, a saber: Bawex S. A., Rexlan S. A., Dedyn Lanas S. A., Proveedora de Lanas. El anticipo de retorno de cada socio es de más de $1.000 por mes.

Los gastos por enfermedad o accidente laboral están a cargo de la cooperativa.

Cada trabajador goza de un período de descanso pagado que va de 7 a 14 días de acuerdo a lo pactado con la asamblea.

Todos los meses se realiza un informe de producción, ingresos y egresos que debe ser aprobado por la asamblea.

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